El mundo entero conoce ya los sucesos ocurridos el pasado martes 23 de marzo, cuando un enorme portacontenedores, el Evergreen (registrado en Panamá y operado por la empresa de transportes taiwanesa Evergreen Marine), bloqueó el Canal de Suez en Egipto. Se cree que los fuertes vientos y la escasa visibilidad desviaron el rumbo del buque de 400 m de eslora y 59 m de manga. Con más de 400 barcos atascados y otros tantos llegando cada día (aproximadamente 50 al día), los continuos esfuerzos realizados para liberar el buque consiguieron finalmente desalojarlo en lo que resultó ser una tarea verdaderamente hercúlea. En un esfuerzo por aportar algún tipo de alivio a la inminente crisis provocada por este suceso, Egipto ha reabierto el canal más antiguo del canal para desviar parte del tráfico y ha reanudado el tráfico por el canal principal del canal prometiendo trabajar las 24 horas del día para despejar el atasco de buques varados hasta que la situación vuelva a la normalidad. Los buques cruzarán por orden de llegada, con algunas excepciones en función del tipo de carga a bordo. Los costes de los retrasos son enormes y el paso de todos los buques tardará días, si no semanas. ¿Por qué es tan importante este canal? El 12% del comercio mundial pasa por el Canal de Suez, que conecta el Mediterráneo con el Mar Rojo y ofrece el trayecto en barco más corto entre Asia y Europa. En consecuencia, este bloqueo disparó los precios del petróleo en los mercados internacionales.
Si hay algo que la pandemia de Corona nos ha enseñado es a esperar lo inesperado; este incidente acentúa aún más este aprendizaje. Una vez más, son este tipo de imprevistos los que ponen de manifiesto lo volátiles que pueden ser las cadenas de suministro y lo interconectadas que están las economías en un mundo globalizado. Esta crisis entraña riesgos considerables, entre los que cabe destacar los siguientes:
- Riesgos de impacto en la cadena de suministro
- Riesgos de retraso en la entrega
- Riesgos de fallo en la entrega (en particular de productos perecederos)
- Riesgos de la volatilidad de los precios y la escalada
Para evitar verse expuestas, aparentemente de la nada, a todos estos riesgos, las organizaciones deben desarrollar Clasificaciones de Riesgo para todos los proveedores y vendedores con el fin de obtener una visión más clara de su dependencia global. El Análisis de Escenarios y los Árboles de Riesgo resultan increíblemente útiles en situaciones como ésta, después de todo, el éxito reside en la preparación, la anticipación y la adaptación. Es especialmente importante para que las organizaciones puedan identificar los problemas de una sola fuente y establecer planes de emergencia claros que contemplen escenarios en los que se pongan en marcha proveedores o procesos alternativos. Las organizaciones deben desarrollar una planificación de reserva y procesos de aprovisionamiento de emergencia para establecer cadenas de suministro fiables:
- Proveedores de alto riesgo en caso de incidentes
- Proveedores alternativos
- Abastecimiento en varias regiones
- Producción de proximidad
- Dependencias financieras
- Cumplimiento de normas, leyes y reglamentos
- Coberturas de seguro
Un gran ejemplo de lo anterior es el gigante español de la confección y mayor grupo de moda del mundo, Inditex. Con 1985 proveedores de 44 mercados diferentes, el 95% de los cuales cumplen plenamente su Código de Conducta interno para Fabricantes y Proveedores, que hace especial hincapié en los riesgos ASG, entre otros muchos. Además, de sus 8.155 fábricas, el 54% se encuentra cerca de su sede central en España, lo que supone la adopción plena del concepto de producción "cerca del hogar". Para garantizar el cumplimiento, cada año se realizan más de 12 000 auditorías en estos centros de producción. Sin embargo, para muchas otras empresas, la pandemia mundial y ahora el incidente del Canal de Suez parecen haber acelerado el cambio de las cadenas de suministro just-in-time a just-in-case. Muchas organizaciones han decidido alejarse de los proveedores únicos y replantearse su dependencia de un modelo de cadena de suministro justo a tiempo, manteniendo niveles de inventario mucho mayores para evitar la escasez en caso de crisis potencial.
La tecnología puede ser un poderoso aliado a la hora de predecir futuros escenarios de riesgo. El aprendizaje automático ha demostrado ser extremadamente eficaz a la hora de simular posibles eventos de riesgo, analizarlos y derivar las medidas adecuadas. Las organizaciones deben incurrir en pruebas de estrés para verificar sus planes de emergencia actuales, ya que el éxito radica en disponer de un proceso adecuado de gestión de riesgos de extremo a extremo con el fin de proporcionar una mayor resiliencia operativa.
Obtenga más información sobre la solución integral de gestión de riesgos de Alyne aquí.
