Agility Recovery, Preparis y The Conference Board han colaborado recientemente en un estudio exhaustivo que arroja luz sobre la creciente importancia de la resiliencia operativa. El estudio, que analizó datos de más de 147 profesionales de la continuidad empresarial, 85 ejecutivos y profesionales de 56 empresas, destaca cómo los programas de resiliencia operativa pueden ser el elemento crítico que diferencie el éxito de una empresa de su caída durante las crisis.
Ciberdelincuencia: una amenaza inminente
La ciberdelincuencia ha crecido exponencialmente, lo que ha ensombrecido a organizaciones de todos los tamaños y sectores. El estudio revela que el 90 % de los profesionales de la resiliencia prevén un aumento de los riesgos en los próximos tres años, siendo los ciberataques una de las principales preocupaciones. La encuesta del Centro de Control de Deloitte reveló estadísticas alarmantes, con el 34,5 % de los ejecutivos encuestados que los adversarios cibernéticos se han centrado en los datos contables y financieros de sus organizaciones durante el último año. Sorprendentemente, casi la mitad de los ejecutivos esperan un aumento de los ciberataques dirigidos a los datos financieros durante el próximo año.
Las ramificaciones financieras de la ciberdelincuencia son abrumadoras. Según Cybersecurity Ventures, se prevé que el coste de la ciberdelincuencia alcance la asombrosa cifra de 8 billones de dólares en 2023, una cifra que se disparará hasta los 10,5 billones de dólares en 2025. La alarmante realidad es que ninguna organización es inmune, como lo demuestra el coste medio de una violación de datos, que alcanzó un récord de 4,35 millones de dólares el año pasado. Del mismo modo, el coste medio de un ataque de ransomware se situó en 4,54 millones de dólares. El tiempo necesario para identificar y contener las violaciones también es alarmantemente largo, con una media de 277 días , aproximadamente nueve meses. La necesidad de colaborar en materia de ciberseguridad en todas las facetas de la organización se hace cada vez más evidente.
Vulnerabilidades de la cadena de suministro: una reacción en cadena de interrupciones
El estudio sobre resiliencia pone de relieve la precariedad de las cadenas de suministro. Los datos de Forrester revelan que más de la mitad de los profesionales de la seguridad informaron de incidentes o infracciones relacionados con la cadena de suministro o con terceros proveedores en el último año. Esto pone de relieve la interdependencia de las empresas modernas con respecto a las complejas redes de suministro, lo que puede amplificar las vulnerabilidades.
Las consecuencias de las interrupciones en la cadena de suministro son evidentes. El Conference Board informa de que solo el 57 % de las empresas afirman haber respondido de forma eficaz a los recientes acontecimientos que han obstaculizado su capacidad para suministrar productos y servicios. Esto subraya la necesidad de reforzar la resiliencia y la preparación de la cadena de suministro. La situación actual exige un enfoque proactivo que integre la resiliencia operativa en la estructura misma de la organización. Una estadística alarmante revela que solo el 24 % de las organizaciones creen que la alta dirección comprende las capacidades de resiliencia operativa de la empresa, lo que pone de manifiesto una grave falta de comunicación.
Aumento de las amenazas meteorológicas: prepararse para lo inesperado
La importancia de soluciones como la energía de respaldo y la recuperación del lugar de trabajo se hace evidente cuando se considera el impacto de los patrones climáticos anormales en las empresas globales. Las investigaciones indican que un sorprendente 70 % de las empresas de todo el mundo sufren contratiempos operativos y financieros debido a las perturbaciones meteorológicas. Sorprendentemente, estas interrupciones contribuyen a un coste estimado de 630 000 millones de dólares anuales solo en Estados Unidos, lo que equivale al 3,5 % del PIB del país.
La historia reciente demuestra que la creciente frecuencia, intensidad e imprevisibilidad de los fenómenos meteorológicos suponen una amenaza considerable. Desde la crisis energética de los estados del Golfo provocada por una tormenta invernal hasta los estragos causados por el huracán Ida en la infraestructura eléctrica de Nueva Orleans, es evidente que las empresas son vulnerables a los caprichos de la naturaleza. En una era caracterizada por el aumento de los retos relacionados con el clima, la prevalencia del frío extremo, los incendios forestales devastadores y las olas de calor subraya aún más la urgencia de reforzar la resiliencia del sistema eléctrico.
Invertir en resiliencia: salvar la brecha
En medio de estos retos, el estudio presenta un rayo de esperanza: los presupuestos para los programas de continuidad del negocio están aumentando. Un notable 60 % de las organizaciones están destinando más fondos durante los próximos tres años para reforzar sus esfuerzos de resiliencia operativa. Este compromiso financiero refleja la creciente conciencia de la importancia de estar preparados para las interrupciones.
Sin embargo, existe una disparidad evidente en la comprensión del valor de la resiliencia operativa. Solo el 36 % de los encuestados afirma tener la capacidad de cuantificar el rendimiento de sus inversiones en resiliencia operativa, lo que indica una oportunidad de crecimiento en este ámbito. Para captar la atención y el apoyo de la alta dirección, los profesionales de la resiliencia deben centrar sus esfuerzos en demostrar los resultados y poner de relieve los beneficios tangibles de estos programas. La resiliencia operativa, a menudo considerada un gasto adicional, es un activo estratégico que protege los ingresos, reduce los costes, protege la reputación y mitiga las interrupciones.
Fomentar una cultura de resiliencia
La resiliencia operativa debe estar arraigada en todos los niveles de la estructura de una organización. El estudio revela que solo el 16 % de las organizaciones describen sus planes de continuidad del negocio como maduros, mientras que otro 18 % los clasifica como reactivos. Esto sugiere que muchas organizaciones se encuentran en las primeras etapas de la creación y el perfeccionamiento de sus estrategias de resiliencia operativa.
Curiosamente, las personas directamente involucradas en la resiliencia operativa expresan más confianza que los directores generales en cuanto a la capacidad de su organización para afrontar una crisis. Un significativo 55 % de los encuestados cree que su organización está preparada para la mayoría de los acontecimientos, mientras que el 42 % afirma que está preparada al menos para algunas interrupciones. Esta confianza se basa en la experiencia, como lo demuestra el hecho de que el 57 % de las empresas haya respondido eficazmente a los recientes acontecimientos que han obstaculizado sus operaciones.
Conclusión
El estudio realizado por Agility Recovery, Preparis y The Conference Board sirve como un llamamiento a la acción para que las empresas aumenten la importancia de la resiliencia operativa. En un panorama plagado de amenazas cibernéticas, vulnerabilidades en la cadena de suministro e interrupciones imprevistas, contar con un programa sólido de continuidad del negocio no es solo un gasto, sino una inversión en el futuro. Las estadísticas subrayan el papel fundamental de la resiliencia operativa en la protección de los ingresos, la reducción de costes, la salvaguarda de la reputación y la mitigación de las interrupciones. A medida que las empresas se enfrentan a un panorama cada vez más complejo, deben reconocer que la resiliencia operativa no es solo una opción, sino la piedra angular de la supervivencia en un mundo incierto.
Nota del Editor: Este post fue publicado originalmente en Preparis Business Continuity Software. En octubre de 2024, Mitratech adquirió Preparis, un proveedor líder de soluciones de planificación de continuidad de negocio y respuesta a emergencias. El contenido ha sido actualizado para reflejar la oferta ampliada de productos de Mitratech, los avances de la industria y los desarrollos regulatorios.
