El correo electrónico se ha convertido en una parte integral de nuestra vida. Intercambiamos notas, mensajes, archivos adjuntos, invitaciones, noticias, suscripciones a contenidos digitales y mucho más. Vivimos a través de nuestro correo electrónico. Y ahora también lo tenemos en nuestro teléfono. Unas pocas teclas y unos pocos clics, ¡y listo! ¡Es muy fácil!
Con el paso de los años, también estamos aprendiendo que, para ciertas tareas clave, necesitamos ser más organizados y eficientes en el uso del correo electrónico. La frecuencia y el número de correos electrónicos que recibimos están aumentando, y no todo se puede hacer por correo electrónico. Por lo tanto, Internet ha evolucionado para incluir Facebook, LinkedIn, Twitter, aplicaciones empresariales, herramientas de productividad y mercados. Por supuesto, se trata de comunidades y herramientas con más funcionalidades que el correo electrónico. Y esa es la clave: la funcionalidad. Para que nuestro funcionamiento en línea sea mejor, necesitamos la herramienta adecuada para cada tarea.
Tal es la inmensidad de la imaginación humana; la gente siempre está ideando diferentes herramientas para resolver diferentes problemas. Aunque tenemos una carpeta «Mis documentos» y las empresas tienen sus propias «carpetas de red», una herramienta llamada Dropbox tiene un gran éxito entre millones de personas. Esto se debe a que permite a los usuarios guardar y acceder a sus archivos fácilmente: es la herramienta adecuada para resolver ese problema inmediato. ¡Y es increíblemente sencilla! Relevancia y simplicidad: esos son los pilares de cualquier buena tecnología.
Hay muchos problemas específicos en los que ni siquiera pensamos, pero están surgiendo herramientas para resolverlos. Mientras contrataba personal en mi última empresa, me di cuenta de que éramos demasiado pequeños para tener un paquete completo de software de recursos humanos (con funciones de seguimiento de candidatos), pero al mismo tiempo mi correo electrónico estaba saturado con todos los currículos que recibíamos. Quería que todos esos currículums se enviaran automáticamente a un lugar centralizado, se organizaran por vacantes y se pudieran buscar por su texto. ¡Eso sería genial! Si mi equipo y yo pudiéramos ver a todos esos candidatos en un solo lugar, tomar notas sobre sus perfiles y programar entrevistas, la vida sería mucho más fácil. A veces sabemos intuitivamente cómo se pueden facilitar las cosas, pero necesitamos la herramienta adecuada para satisfacer esas necesidades.
Estas fueron algunas de las ideas fundamentales que llevaron a la creación de Trakstar Hire. Permite a los usuarios recibir automáticamente currículos en su plataforma según las vacantes disponibles. Y es lo suficientemente flexible como para funcionar con tu correo electrónico, en caso de que ya tengas currículos antiguos allí. La relevancia y la simplicidad son los dos únicos factores que hacen que esta herramienta sea útil para muchas pequeñas empresas.
