Por Armando Llorente, consultor principal de HRe-sources, LLC.
Seamos realistas: hoy en día, la mayoría de los empleados están muy contentos de tener un trabajo. Muchas personas trabajan más duro que antes porque a menudo escuchan que «tenemos que hacer más con menos». Los empleados están tan centrados en las «listas de tareas pendientes» y los resultados que deben alcanzar, que no dan un paso atrás para evaluar cómo o qué están haciendo. ¿Cuántas veces oímos decir «no tengo tiempo para pensar de forma creativa o innovadora»? Los directivos no ayudan, porque ellos también se ven presionados para obtener resultados como nunca antes.
Robert W. Goldfarb, consultor de gestión, identificó otro resultado de este fenómeno en un artículo del New York Times (14 de mayo de 2011):
«Este nuevo entorno también está generando desconfianza. Los colaboradores cercanos que antes cooperaban entre sí, ahora se muestran más cautelosos, ya que se encuentran compitiendo por oportunidades de promoción. Algunos incluso dudan en tomarse vacaciones por temor a que no se les eche de menos o a que las operaciones funcionen mejor en su ausencia».
¿Describe esto su lugar de trabajo? Si es así, tome medidas inmediatas para:
– Supervisar regularmente el pulso de la organización. Abordar con prontitud las cuestiones delicadas.
– Da ejemplo del comportamiento que quieres que imiten tus empleados. Si trabajas las 24 horas del día, los 7 días de la semana, tu insistencia en el equilibrio entre el trabajo y la vida personal se considerará una broma.
– Fomentar la creatividad y la innovación. Tomar medidas especiales para reconocer y celebrar los logros (sin que ello implique necesariamente una compensación o un incentivo económico).
Al crear un entorno positivo y propicio para el equipo, mejorará el compromiso de los empleados y contribuirá al éxito de la organización.
