Automatización de las operaciones jurídicas: ¿Está usted a la cabeza o se ha quedado atrás?

Algunos bufetes de abogados, equipos de operaciones jurídicas e incluso facultades de derecho están aceptando la inevitabilidad de la automatización de las operaciones jurídicas y preparándose para sacar provecho de ella. Pero, ¿qué pasa con los que no lo hacen?

Automatización de las operaciones jurídicas: ¿Está usted a la cabeza o se ha quedado atrás?

La automatización está llegando a la abogacía. Es inevitable. Por tanto, la automatización de las operaciones jurídicas puede suponer una transformación constructiva o una perturbación destructiva, y la diferencia radica en si esa evolución se adopta o se resiste.

Como señala Law.com en un reciente análisis de los avances en el ámbito del empleo legal, hay quienes están preocupados por adelantarse a los cambios que la automatización creará en el lugar de trabajo legal. Al mismo tiempo, hay otros que ya están tomando medidas agresivas para aprovechar las nuevas herramientas y las oportunidades que ofrecen.

Transformación constructiva frente a disrupción destructiva

"Tenemos que asumir nuestra responsabilidad. No podemos esperar a que el Gobierno o las empresas se hagan cargo de este asunto", explica en el artículo Michael Lotito, de Littler Mendelson. "Se trata de cuestiones laborales significativas de nuestro tiempo y hay que analizarlas con vigor".

Como despacho de abogados especializado en derecho laboral, Littler está profundamente comprometido con estas cuestiones, y acaba de publicar un informe sobre las "ondas expansivas inducidas por la tecnología" que afectan a los lugares de trabajo. Entre esos lugares de trabajo se encontrarán probablemente los departamentos jurídicos y los bufetes de abogados, pero ¿realmente afectarán la automatización y la transformación digital al número de puestos de trabajo?

Un panorama cambiante en el ámbito jurídico

Esa erosión comenzó mucho antes de que aparecieran opciones como la automatización de las operaciones jurídicas. De 2005 a 2015, las solicitudes de ingreso en las facultades de Derecho de Estados Unidos cayeron aproximadamente un 40%, según la American Bar Association. El mercado de trabajo para los abogados ya se había ido estrechando, debido a una serie de factores como la externalización y los recursos no tradicionales. Ahora, sin embargo, la carga de trabajo jurídico empresarial está aumentando, pero las empresas no están recurriendo tanto a la contratación de más abogados como a nuevas opciones, como acuerdos de facturación flexibles con abogados externos y, sí, la automatización de las operaciones jurídicas.

Hay mucho margen de mejora. Una encuesta reciente reveló que menos del 47% de los profesionales de Operaciones Jurídicas consideraban que sus bufetes de abogados externos estaban aprovechando la tecnología para prestar servicios jurídicos de forma más rentable y eficiente. ¿Igualmente digno de mención? Más del 30% de las empresas encuestadas no había instituido ninguna forma de gestión de proyectos jurídicos, una columna vertebral de las operaciones jurídicas eficaces.

Cómo la automatización de las operaciones jurídicas ayudará a los verdaderos líderes a liderar

Aunque hay rezagados, la otra cara de la moneda es que muchas empresas y equipos de Operaciones Jurídicas están adoptando soluciones de automatización de Operaciones Jurídicas, y luego están corriendo -rápido y muy por delante- con lo que esas herramientas pueden hacer.

Es posible que los pioneros hayan abierto el camino, pero muchos otros ya han seguido su estela y han adoptado plataformas y soluciones probadas y contrastadas.

El valor de la automatización de las operaciones jurídicas tampoco se limita a la cuenta de resultados. Como muestran los estudios de casos, los puntos de referencia de rendimiento que ofrecen estas soluciones pueden convertir al departamento jurídico en un faro de eficiencia e innovación para el resto de la empresa. Lo que acaba convirtiéndolos en un elemento central de la estrategia y las operaciones de toda la empresa.

La velocidad a la que la transformación impulsada por la tecnología está llegando al sector jurídico provocará, inevitablemente, exactamente el mismo tipo de sacudida que se ha producido en todos los demás sectores en los que se han impuesto formas más nuevas e inteligentes de hacer las cosas:

  • Los innovadores y los adoptadores tardíos que se comprometen con la transformación cosechan los frutos.
  • Los tradicionalistas reticentes y anclados en el pasado se convierten en proveedores muy "boutique" o desaparecen por completo.

Prepararse para la próxima frontera

No cabe duda de que la automatización de las operaciones jurídicas puede ayudar a los equipos jurídicos a prepararse para afrontar los retos actuales y, al mismo tiempo, prepararlos para un mañana transformado. ¿Parte de esa evolución? Se trata de planificar cómo utilizar mejor los activos humanos que constituyen el núcleo de la práctica jurídica.

Los educadores jurídicos están señalando cómo una profesión jurídica en la que los procesos manuales se extingan y la tecnología ocupe un lugar central requerirá profesionales jurídicos formados en cómo trabajar con estas herramientas.

Muchas de las soluciones ya disponibles son fáciles de costear, aprender e implantar, tanto que apenas hay excusas para no adoptarlas. Pero depende de los bufetes y departamentos jurídicos que se resisten a dar ese paso adelante. Y de los tradicionalistas admitir que se está produciendo un cambio.

El cambio tecnológico puede impulsar a cualquier empresa hacia el liderazgo y la competitividad, o convertirla en una reliquia mohosa. ¿Qué marca la diferencia? La voluntad de evolucionar. Dentro de diez años, ¿en qué lado estará usted?

"Lo peligroso es no evolucionar".
Jeff Bezos