El presidente Trump no perdió tiempo en nominar a un nuevo secretario de Trabajo tras la dimisión de Alexander Acosta del cargo el 12 de julio de 2019. Eugene Scalia, hijo del exjuez del Tribunal Supremo Antonin Scalia, necesita la aprobación del Senado para asumir oficialmente el cargo de jefe del Departamento de Trabajo (DOL).
Como abogado, Scalia tiene un historial de apoyo a los empleadores y de lucha contra el exceso de regulación. Esto no sentará bien a los partidarios de los sindicatos, muchos de ellos demócratas que se oponen a su postura, a pesar de su exitosa trayectoria en materia de derecho laboral y de empleo.
Muchos creen que el nombramiento de Scalia impulsará iniciativas favorables a las empresas y limitará las regulaciones gubernamentales. Los expertos esperan aún más actividad dentro del Departamento de Trabajo (DOL) y la Oficina de Cumplimiento de Contratos Federales (OFCCP) ahora que Acosta ha dejado el cargo. Si bien Scalia sin duda presionará con fuerza a favor de los empleadores, el secretario de Trabajo en funciones, Patrick Pizzella, también favorece a las empresas en lo que respecta a la reforma regulatoria.
Los contratistas deben estar alerta y atentos a las novedades, ya que Pizella y Scalia están dejando su huella en el departamento de trabajo.