Las 4 conclusiones principales: convertir la resiliencia operativa en una ventaja competitiva

Preparis, Agility Recovery y The Conference Board han concluido recientemente un estudio de varios meses de duración en el que se analizan los datos de 147 profesionales de la continuidad empresarial, 85 ejecutivos y profesionales de 56 empresas.

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Preparis, Agility Recovery y The Conference Board han concluido recientemente un estudio de varios meses de duración en el que se analizan los datos de 147 profesionales de la continuidad empresarial, 85 ejecutivos y profesionales de 56 empresas.

Este estudio se llevó a cabo para destacar la importancia, a menudo subestimada, de los programas de resiliencia operativa. Muchas organizaciones consideran que sus programas de resiliencia operativa son un gasto adicional o una partida más en sus presupuestos. Sin embargo, contar con un programa sólido de continuidad del negocio puede marcar la diferencia entre superar con éxito una crisis o sucumbir ante ella. Es mucho mejor ser proactivo en lugar de reactivo y contar con un plan sólido y bien estructurado. A continuación se presentan cuatro conclusiones principales del informe de The Conference Board.

1. ¿Qué es la resiliencia operativa?

La resiliencia operativa es la capacidad de una organización para prepararse, responder y recuperarse de las interrupciones que afectan a su capacidad para suministrar productos y servicios. Esto incluye los recursos físicos y humanos, las políticas y las actividades. Lo ideal es que la resiliencia operativa incluya tanto la resiliencia estratégica como la financiera. ¿Qué significa esto?

En teoría, la resiliencia operativa debería integrarse en cada etapa de las operaciones de una organización y abarcar todo el ciclo de vida de la preparación y la respuesta ante interrupciones. Según la norma ISO 22301 , un programa integral debe incluir la evaluación y gestión de riesgos, la planificación de escenarios, la gestión de crisis, la continuidad del negocio y la recuperación. Sin embargo, en la práctica, los programas de resiliencia operativa tienden a centrarse en la fase de crisis y no siempre abarcan áreas como los activos físicos, la tecnología y la salud y seguridad de los empleados. Una encuesta realizada a 147 profesionales reveló que estas áreas suelen ser gestionadas por otras partes de la organización, donde es posible que los diferentes departamentos no sean conscientes de la respuesta adecuada. 

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2. No pase por alto el factor humano

Los programas de resiliencia operativa suelen centrarse en los activos físicos que afectan a una organización. Esto incluye edificios y equipos, pero también las políticas, los procedimientos y los manuales de la organización. Es fundamental no dejar de lado la dinámica humana en una situación de crisis. Para ello, es necesario garantizar que los empleados comprendan e interioricen el concepto de resiliencia, sus funciones individuales y colectivas para promoverla y su propia resiliencia personal. Además, es esencial identificar con antelación a un ejecutivo que pueda liderar los esfuerzos de respuesta y proporcionar a los empleados adecuados formación en gestión de crisis. 

Las organizaciones pueden beneficiarse de sus conocimientos y creatividad incluyendo a la plantilla en la gestión de crisis y la planificación de la continuidad del negocio. La organización, la cadena de suministro y las partes externas deben establecer canales de comunicación claros. Por último, aprender de una crisis también es fundamental para la resiliencia operativa, por lo que es esencial dedicar tiempo a reflexionar sobre las lecciones aprendidas, documentar las conclusiones y aplicar los cambios necesarios.

3. Aumentan los presupuestos para programas de resiliencia

El 90 % de los profesionales de la resiliencia prevé un aumento de las amenazas en los próximos tres años.

No es de extrañar que el 90 % de los profesionales de la resiliencia consideren que las amenazas aumentarán en los próximos tres años. Los ciberataques, la incertidumbre económica, los problemas en la cadena de suministro y las condiciones meteorológicas encabezan la lista de lo que los profesionales de la resiliencia están preparando. Estas amenazas son solo la punta del iceberg. Si bien amenazas como las condiciones meteorológicas y las interrupciones en la cadena de suministro pueden ser previsibles, otras amenazas, como los ciberataques, suelen producirse sin previo aviso. Incluso las lecciones aprendidas de la COVID-19 ilustran la importancia de prepararse para el «qué pasaría si» en lo que respecta a la gestión de crisis. Se puede afirmar con seguridad que la mayoría de los programas de resiliencia probablemente hacen más hincapié en las pandemias, aunque la probabilidad de un resurgimiento pueda estar más abajo en la lista de preocupaciones inmediatas. 

Los resultados de la encuesta no dejan lugar a dudas y ponen de relieve el papel fundamental que desempeña un proceso sólido de identificación y evaluación de riesgos dentro de un plan global de resiliencia operativa.

En las mesas redondas surgieron inquietudes sobre las limitaciones de las evaluaciones de riesgos empresariales actuales. Las empresas suelen recopilar información sobre riesgos de forma fragmentada, lo que limita la identificación de determinados riesgos y su naturaleza interconectada. Además, la reticencia a informar de los riesgos a la alta dirección sin planes de mitigación adecuados frena el progreso, a pesar de que estos riesgos exigen una atención inmediata.

Sin embargo, las estadísticas revelan una brecha significativa en los protocolos de preparación. Solo el 16 % de las empresas describen sus programas de resiliencia operativa como maduros, que se adhieren a las mejores prácticas y estándares de la industria. Curiosamente, los profesionales de la resiliencia se diferencian de los directores ejecutivos, ya que expresan una mayor confianza en la capacidad de su organización para superar las crisis. Con un 55 % preparado para la mayoría de los eventos y otro 42 % que afirma estar preparado para al menos algunas interrupciones, está claro que la resiliencia operativa está ganando terreno. Con estas cifras rondando el 50 %, es evidente que aún queda un largo camino por recorrer. A medida que las empresas se preparan para el futuro, los conocimientos respaldados por datos proporcionan la brújula para navegar por los riesgos interconectados y adoptar la resiliencia operativa como una ventaja competitiva en lugar de una partida presupuestaria.

4. El impacto del trabajo remoto e híbrido en los programas de resiliencia

Los datos ponen de relieve algunos de los posibles inconvenientes del teletrabajo: la disminución del compromiso de los empleados, la reducción de la colaboración y el aumento del agotamiento pueden dificultar la capacidad de respuesta de una empresa ante las interrupciones. Los profesionales de la resiliencia están especialmente preocupados por las implicaciones físicas y tecnológicas, ya que los empleados dispersos en numerosas ubicaciones se enfrentan a riesgos variables, como fenómenos meteorológicos o problemas de infraestructura. Las organizaciones deben responder estratégicamente a las interrupciones localizadas, trasladando potencialmente a los empleados a la oficina o identificando lugares de trabajo alternativos. Las decisiones relativas al cierre o la reducción del espacio de oficinas deben sopesarse con la necesidad de resiliencia operativa. La rapidez con la que una empresa responde a una interrupción puede suponer una diferencia de varios miles o incluso millones de dólares. 

Conclusión

En general, este estudio realizado por Preparis, Agility Recovery y The Conference Board puso de relieve la importancia de desarrollar un programa sólido de resiliencia operativa. El análisis de los datos de más de 147 profesionales de la continuidad empresarial, 85 ejecutivos y profesionales de 56 empresas demostró claramente que las empresas deben prestar atención a la importancia de los programas de resiliencia en el mundo actual, cada vez más interconectado y complejo. Para superar con éxito una crisis, las organizaciones deben desarrollar y mantener de forma proactiva un programa integral de resiliencia operativa que tenga en cuenta tanto los elementos físicos como los humanos. Al invertir ahora en resiliencia, las empresas estarán mejor preparadas para hacer frente a lo inesperado y proteger sus resultados en el futuro. Haga clic en el enlace para descargar el informe completo.

 


Nota del editor: Este post fue publicado originalmente en Preparis Business Continuity Software. En octubre de 2024, Mitratech adquirió Preparis, un proveedor líder de soluciones de planificación de continuidad de negocios y respuesta a emergencias. El contenido ha sido actualizado para reflejar la oferta ampliada de productos de Mitratech, los avances de la industria y los desarrollos regulatorios.