¿Comprarías un Toyota si supieras que su presidente, Akio Toyoda, prefiere los Subaru? Eso te haría pensártelo dos veces, ¿verdad? Por eso, en lo que respecta a la automatización del flujo de trabajo, cualquier proveedor del sector debería tener la suficiente confianza en su propia plataforma y en su equipo como para apostar por su propio producto.
Eso es totalmente cierto para nosotros, y por eso hemos decidido iniciar una serie de entradas en el blog que profundizan en casos reales de automatización del flujo de trabajo de TAP con un ejemplo extraído de nuestras operaciones internas. Porque si no estamos dispuestos a beber nuestro propio Kool-Aid, es obvio que no podemos pedir a nadie más que se sirva una taza.
¿El reto?
Nos basamos en una estrecha relación con el cliente y el diálogo como parte de nuestro modelo de negocio, por lo que queremos automatizar de forma fiable el proceso de iniciar y programar reuniones trimestrales de revisión del negocio (QBR) con cada cliente de Mitratech.
¿La solución?
Nuestro flujo de trabajo QBR, desarrollado internamente, está diseñado para automatizar los múltiples pasos que implica la organización de una reunión trimestral completa mediante:
- Iniciar automáticamente el proceso en una fecha anticipada que se fija para que se repita en cada QBR.
- Notificar al cliente la próxima QBR y solicitarle la información pertinente.
- Ayudar al gestor de cuentas de ese cliente a recopilar todos los datos y activos necesarios para la plataforma QBR que se utilizará durante la reunión.
- Programar la reunión QBR propiamente dicha con los clientes, los miembros del equipo de Mitratech y cualquier otra parte interesada.
- Comunicarse individualmente con los miembros del equipo y las partes interesadas en aquellas fases en las que sean pertinentes para el proceso; puede tratarse de miembros de los equipos de Gestión de cuentas, Experiencia del cliente, Soporte técnico, Marketing y Producto, ya que cada una de sus áreas se cubre durante el QBR.
Una vez concluido, este flujo de trabajo puede vincularse a un flujo de trabajo posterior que abarque el seguimiento y la presentación de informes/resúmenes del QBR.
¿Las ventajas?
Son fáciles de enumerar:
- El ahorro de costes y tiempo y la eliminación de errores que supone la automatización de las notificaciones, la recogida/enrutamiento de documentos y la programación.
- Optimización del tiempo y la atención de los miembros del equipo y las partes interesadas: el flujo de trabajo puede diseñarse para que sólo participen cuando sea absolutamente necesario.
- Comunicación, colaboración y trabajo en equipo más coherentes y fiables entre nosotros y cada cliente.
Este es solo uno de los muchos casos de uso que compartiremos en próximas publicaciones. Algunos de los más innovadores y sorprendentes provienen, como era de esperar, de los clientes que han personalizado TAP para adaptarlo a sus propias culturas y objetivos laborales.
Nos están abriendo constantemente los ojos al potencial de la automatización del flujo de trabajo, y estamos encantados de mostrar todo lo que han logrado.
