Pam Perdue, vicepresidenta ejecutiva y directora de Asuntos Regulatorios
Cada año, nuestros expertos del Centro de Operaciones Regulatorias revisan los datos para identificar las tendencias y los temas que han marcado el sector durante los doce meses anteriores. ¡Siga leyendo para descubrir los inquietantes hallazgos que hemos hecho durante nuestro profundo análisis del vertiginoso 2018!
La «flexibilización» normativa no fue nada relajante.
En 2018 se emitió un número récord de pronunciamientos normativos que afectaron a los bancos y las cooperativas de crédito. Los 265 pronunciamientos normativos emitidos en 2018 reflejaron un aumento del 20 % con respecto a los 220 emitidos en 2017. El primer día hábil de 2019, ya había 21 asuntos en la cola para su tramitación por parte del Centro de Operaciones Normativas.
Tanto los bancos como las cooperativas de crédito siguen gastando demasiado en cumplimiento normativo.
Dado que la flexibilización normativa no redujo la actividad reguladora, la labor de gestionar los cambios normativos siguió siendo onerosa y generalizada. Una serie de «señales de alarma» en múltiples organizaciones muestran que las operaciones de cumplimiento normativo no lograron ganar en eficiencia. La mayoría de las instituciones financieras siguen dependiendo en exceso del esfuerzo humano y muy poco de la adopción de tecnología, lo que da lugar a resultados inconsistentes derivados de procesos empresariales duplicados o redundantes.
Las medidas coercitivas con multas y sanciones contra directores y ejecutivos individuales aumentaron considerablemente.
El aumento del 500 % con respecto al año anterior incluyó un aumento drástico en el número de medidas tomadas contra ejecutivos individuales por conductas indebidas, incluso en casos en los que no se tomaron medidas contra su institución financiera. La tendencia de medidas centradas en los directores persistió, con multas que ascendieron a cientos de miles de dólares por incidente.
Los cambios en las expectativas del rol ejecutivo de los responsables de riesgos y cumplimiento normativo están transformando las habilidades necesarias para alcanzar el máximo rendimiento.
El entorno normativo actual exige que los titulares de estos puestos cuenten con competencias modernas en áreas como el conocimiento de datos, la inteligencia empresarial y la implementación e integración de tecnología. Este ámbito ya no está dominado por personas que se limitan a marcar casillas o a ser puntillosos con la gramática, e incluso aquellos que tienen un máster en administración de empresas o un doctorado en derecho se ven ahora superados por sus compañeros más expertos en tecnología, que saben cómo aprovechar y confiar en la tecnología normativa y las herramientas de inteligencia empresarial.
Hasta hace poco, podíamos predecir con cierta precisión, basándonos en el rendimiento y los comportamientos pasados, cómo se desarrollaría el futuro. ¡Ya no! El año ha tenido un comienzo extraño: 21 asuntos que ya están esperando a ser analizados por nuestros expertos (desde antes del cierre) y un cierre del Gobierno que nos deja con un Registro Federal que no se mantiene, sitios web de agencias y canales de apoyo desatendidos, datos públicos clave como informes de llamadas a los que no se puede acceder y sin una idea clara de cuándo podría terminar el cierre. Las normas emitidas en 2018 plantean más preguntas que respuestas. Nuestra predicción para 2019: mayor volatilidad y más incertidumbre. ¡Abróchense los cinturones para el viaje salvaje que nos espera!
Nota del editor: Este post fue publicado originalmente en el sitio de Quovant. Tras la adquisición de Mitratech en 2022, el contenido se trasladó al sitio de Mitratech.