El auge de las operaciones jurídicas corporativas

Impulsados por la necesidad de controlar los costes crecientes y demostrar su valor, los departamentos jurídicos comenzaron a buscar cambios. ¿La solución? Operaciones jurídicas.

El auge de las operaciones jurídicas corporativas

La necesidad de cambio

Ningún aspecto de la empresa moderna ha quedado al margen de las turbulentas fuerzas del cambio que la han transformado. Los mercados globales, las cadenas de suministro ampliadas, la tecnología cambiante y un entorno normativo cada vez más estricto impulsan una transformación a una escala sin precedentes.

Sin el equipo adecuado, los departamentos jurídicos corporativos del pasado tenían dificultades para seguir el ritmo de sus homólogos empresariales, que generaban valor mediante procesos optimizados y nuevas tecnologías.

En cambio, el departamento jurídico seguía dependiendo en gran medida de costosos bufetes externos, procesos operativos obsoletos (e ineficaces) y una mentalidad centrada en «apagar incendios». A medida que la gestión de riesgos se volvía cada vez más compleja, el coste del modelo de negocio jurídico tradicional se disparó y otros departamentos de la empresa comenzaron a tomar nota.

A pesar de su papel fundamental en la protección de las organizaciones, cada vez más empresas comenzaron a cuestionar el valor de los servicios jurídicos. Y estos, que luchaban por avanzar al ritmo de los negocios, buscaron soluciones para transformar su departamento de un centro de costes reactivo a un socio comercial estratégico que aportara valor.

El auge de las operaciones jurídicas

Impulsados por la necesidad de controlar los costes crecientes y demostrar su valor, los departamentos jurídicos comenzaron a buscar cambios.

Buscaban:

  • Formas dereducir el gastocon empresas externas.
  • Procesos y tecnología que podríanimpulsar la eficiencia y el retorno de la inversión.
  • Formas deapoyar mejor al director jurídico, que estaba inmerso en orientar y asesorar al equipo directivo de la empresa y no tenía ni el tiempo ni las habilidades para centrarse en gestionar los asuntos legales como un negocio.

Y así surgió la nueva disciplina de operaciones jurídicas: un equipo especializado capaz de transformar el ámbito jurídico para que funcione al ritmo de los negocios. Una pieza fundamental en las organizaciones más grandes de hoy en día en todos los sectores y con una presencia cada vez mayor en todo el mundo y en organizaciones más pequeñas.

¿La primera misión de las operaciones jurídicas? Gestionarlos gastos jurídicos.

Al igual que cualquier otra parte de la empresa, el departamento jurídico debe operar con un presupuesto. Y en el mundo actual, esos presupuestos están muy limitados, lo que obliga a los equipos a hacer más con menos.

Ante estos obstáculos que hay que superar, intentar hacerlo todo manualmente ya no es una opción.

Hacer más con menos

En realidad, solo hay una forma de hacer más con menos: contar con las herramientas tecnológicas adecuadas.

Herramientas que pueden proporcionar a los equipos jurídicos la información que necesitan para:

  • Comprender y prever los gastos
  • Gestionar el riesgo
  • Proteger sus empresas
  • Y colaborar con todos los demás departamentos de la empresa.

Con miles de asuntos que supervisar, innumerables empresas externas con las que coordinarse y a las que pagar, y una serie de riesgos internos derivados de los empleados que hay que prevenir, los departamentos jurídicos deben adoptar ahora un enfoque proactivo y colaborativo para proteger a sus organizaciones.

Deben incorporar las mejores prácticas legales en toda la empresa y colaborar con todos los departamentos, desde ventas hasta producción, recursos humanos, TI, compras y más. Un reto que los equipos de operaciones legales de todo el mundo están afrontando con entusiasmo.

El punto de inflexión legal

El departamento jurídico corporativo ha alcanzado un punto de inflexión, pasando de ser un departamento distante y anticuado a uno comprometido e innovador, que busca formas de simplificar y agilizar los procesos legales y de cumplimiento normativo para garantizar su adopción e implementación coherentes.

Los equipos de operaciones legales ahora son:

  • Redefiniendo los puntos de referenciapara los estándares de procesos
  • Esforzándonos porautomatizar las tareas rutinarias y repetitivaspara que los abogados puedan centrarse en lo más importante.
  • Esforzándonos por comprender el coste que supone prestar serviciosque van desde un simple acuerdo de confidencialidad hasta litigios complejos.
  • Trabajando paraconsolidar los proveedores de tecnología y adoptar una estrategia de plataformapara integrar los sistemas y datos aislados, lo que garantiza un acceso más fácil para sus equipos y usuarios en toda la empresa.
  • Integración de todos los elementos de las operaciones legales,incluyendo la gestión de políticas, contratos y documentos, con el fin de reducir costes y facilitar la adopción.

A medida que estos equipos tienen éxito, el departamento jurídico se ha convertido en la estrella emergente de la empresa, un motor de excelencia e innovación centrado en reducir costes, mejorar el rendimiento y defenderse de los riesgos. Además, el departamento jurídico establece procesos que protegen y permiten que el negocio prospere.

Y aún queda mucha innovación por delante. El análisis predictivo y la inteligencia artificial están a la vuelta de la esquina; tecnologías que ayudarán en las estrategias de litigación mediante el análisis de resultados anteriores.

Al asociarse con una organización con una trayectoria probada de éxito, que se preocupa por sus clientes, las empresas pueden afrontar nuevos retos, crear nuevas oportunidades y convertirse en un elemento más central para el crecimiento y la misión de sus negocios.

Pueden experimentar la emoción del éxito al potenciar y habilitar toda su empresa con tecnología.