Navegando por una nueva era de inversión tecnológica estratégica; perspectivas actuales del sector y perspectivas de Legalweek 2023
En nuestra reciente sesión de la Legalweek, Digital Transformation Declassified: La tecnología emergente y el arte de lo posible, una encuesta realizada en directo entre el público reveló que el profesional jurídico medio trabaja con unas 10 herramientas al día, desde el correo electrónico y Teams hasta Google Drive y Excel. Y cuando se les preguntó si actualmente están deseando integrar una nueva solución, la respuesta (aparte de algunas risitas) fue un abrumador no.
El cambio de contenidos y la implantación de soluciones pueden suponer un reto: queremos mejorar nuestros procesos, pero a nadie le gusta encargarse de implantar esos cambios cuando perturban las operaciones cotidianas. El mejor escenario posible es mantener el flujo de trabajo durante toda la implantación, con soluciones que se comuniquen entre sí para agilizar las idas y venidas, optimizar la integridad de los datos y mejorar la transparencia interfuncional.
Pero, como pudimos comprobar por la respuesta de nuestro público, la implantación y la adopción no siempre son procesos sencillos, y ello se debe a que las soluciones puntuales rápidas siguen flotando en las pilas tecnológicas actuales.
El estado actual del mercado jurídico: Soluciones puntuales frente a plataformas
Tanto los departamentos de operaciones jurídicas como los bufetes de abogados han estado desarrollando sus pilas tecnológicas en 2023, y la evidencia sugiere que esto continuará en el futuro previsible. La tecnología ha permitido que los departamentos jurídicos reduzcan la introducción manual de datos, garanticen el cumplimiento con pistas de auditoría herméticas y devuelvan a los profesionales tiempo para centrarse en un trabajo de mayor valor. Así que no es de extrañar que en 2025 Gartner predice que la tecnología representará el 12% del presupuesto de operaciones jurídicas. Pero como sabemos por nuestra encuesta ALM sobre el estado actual del sector legalsólo el 12% de los encuestados de ALM están de acuerdo en que sus pilas de tecnología legal están "muy integradas". Y esto se debe a que cuando muchos departamentos jurídicos planifican sus pilas tecnológicas, las nuevas soluciones de software anuncian soluciones puntuales que pueden resolver un problema en su totalidad.
Aunque atractivas, las soluciones puntuales suelen tener un inconveniente menos conocido: el volumen. Las pilas de tecnología se hinchan rápidamente, sobre todo cuando cada solución puede tardar meses -o años- en implantarse. Una vez finalizada la implantación, el mantenimiento y la conservación exigirán a los profesionales de TI que se ocupen de las operaciones diarias. Si disponen del tiempo y los recursos necesarios para gestionar las actualizaciones y realizar pequeñas mejoras de forma rápida y eficaz, es posible que su equipo de operaciones jurídicas no note la fuga de recursos provocada por una pila tecnológica hinchada. Pero cuando su equipo de TI funciona con poco personal, o tiene objetivos más amplios para toda la empresa que tienen prioridad sobre las soluciones de su departamento, una pila tecnológica expansiva con múltiples soluciones puntuales puede empezar a ralentizarle en lugar de acelerarle.
Unas palabras sobre las soluciones de cosecha propia
En el otro extremo del espectro, algunos equipos de operaciones jurídicas recurren a soluciones propias para evitar el coste de las nuevas aplicaciones. La idea es: ¿por qué no hacerlo uno mismo? Pero al igual que en el caso de las soluciones puntuales, la carga de la integración, la formación y la asistencia al usuario recae en última instancia sobre los hombros del equipo de TI. Esto no sólo puede consumir tiempo crítico y afectar al rendimiento del departamento, sino que también hace que su solución dependa de variables impredecibles como la rotación de empleados y las lagunas de experiencia. Si un desarrollador original abandona la empresa, la información clave sobre su solución puede perderse en la transición. Recurrir a sus profesionales de TI para obtener las mejores prácticas también tiene otro coste: significa que pone su solución en manos de una tecnología muy capaz, pero pierde la experiencia que ofrecen los proveedores de tecnología especializada.
Entonces, ¿cómo crear una pila tecnológica que le mantenga preparado para el futuro?
Según Justin Silverman, Vicepresidente Senior de Gestión de Producto y Estrategia de Producto de Mitratech, hay cuatro preguntas que debe hacerse sobre su tecnología jurídica:
- ¿Es flexible? (¿dispone de API abiertas, funcionalidad bidireccional e integraciones para conectarse a diferentes estructuras de bases de datos)?
- ¿Es lo suficientemente extensible y robusto como para facilitar la creación de esas conexiones?
- ¿Es seguro?
- ¿Es escalable? (¿Y bien documentado para garantizar el cumplimiento a medida que se amplía?)
Una forma de que los profesionales de operaciones jurídicas estratégicas naveguen entre Escila y Caribdis de una pila tecnológica demasiado voluminosa o demasiado delgada es con el enfoque de plataforma. Los directivos del sector coinciden en que las plataformas dinámicas están sustituyendo a los proveedores de soluciones puntuales.
Quienes deseen actualizar sus pilas tecnológicas deben invertir, no comprar; encontrar soluciones que ofrezcan escalabilidad y asistencia a largo plazo. El tipo adecuado de plataforma ofrecerá un enfoque híbrido de los puntos débiles.
Dependiendo del tamaño de su equipo y de la complejidad de su punto de dolor, usted debe ser capaz de elegir entre:
- Trabajar codo con codo con profesionales de servicios profesionales para diseñar y crear sus soluciones.
- Colaborar con socios de talla mundial que aprovechan los recursos de expertos para asesorarle sobre el mejor enfoque para sus puntos débiles.
- Aprovechar el "desarrollo ciudadano" para que su equipo pueda utilizar su plataforma (que no debería requerir NINGÚN tipo de codificación) para crear sus propias soluciones con una tecnología sencilla de arrastrar y soltar.
Las soluciones de plataforma ofrecen lo mejor de ambos mundos: le permiten acceder a tecnología de primera clase que impulsará procesos más rápidos, eficientes y conformes con la normativa en su departamento jurídico, sin sacrificar la experiencia que se obtiene de forma natural al asociarse con un proveedor tecnológico de eficacia probada. Usted limita la carga de trabajo de TI y autoriza a su departamento a hacerse cargo de sus proyectos, y cada proyecto sigue el mismo patrón, lo que hace que la integración, la formación y la asistencia al usuario sean sencillas, fiables y potentes.
