Puede que nunca se haya dado una situación como la actual, ya que la pandemia COVID-19 plantea una serie de retos sin precedentes. Esto exigirá soluciones proactivas y sin precedentes por parte de los proveedores de tecnología.
Desde la cancelación de eventos del sector hasta la desaparición real de al menos una empresa, hemos sido testigos de una rápida y amplia serie de impactos de este desagradable recién llegado. Pero lo más importante es cómo afrontamos estos problemas. En nuestro caso, estamos haciendo todo lo posible por ofrecer soluciones, no lamentaciones, que nuestros usuarios puedan poner en práctica de forma inmediata y proactiva para mantener la continuidad de su negocio ante esta crisis.
Mientras los profesionales sanitarios y los servicios públicos se esfuerzan por hacer frente a los problemas que está causando la llegada y propagación del virus, las empresas tienen que afrontar sus propios retos: ¿Cómo protegen la salud de sus empleados aquí y en el extranjero? ¿Cómo siguen suministrando los productos que desean sus clientes y prestándoles asistencia?
Un momento transformador para la planificación de la continuidad
La situación a la que se enfrentan las empresas de todo el mundo a medida que se propaga el coronavirus puede muy bien ser transformadora. Independientemente de las causas de la pandemia, las medidas que tomemos hoy y las herramientas que utilicemos para afrontar el problema tendrán que sentar precedentes para el futuro, porque en un mundo interconectado, globalizado y "más pequeño", la posibilidad de que se produzcan en el futuro perturbaciones como ésta seguirá siendo muy real. Cómo las afrontemos hoy nos servirá de modelo para superarlas mañana.
Las presiones empresariales y sociales han impulsado la evolución de las operaciones jurídicas y de GRC hasta la fecha, ya que las empresas han tratado de hacer que estas funciones sean más eficaces, eficientes y ágiles. Esto se debe a condiciones como el aumento de la privacidad de los datos y la regulación financiera, y la necesidad de que las empresas globales sean capaces de hacer frente a una serie de desafíos de varios mercados.
Lo que estamos presenciando ahora puede ser otro tipo de punto de inflexión, a una escala bastante diferente y acelerada. Cuando los titulares anuncian que el sector de las aerolíneas puede verse afectado en 113.000 millones de dólares por los efectos del coronavirus, asistimos a un impulso de cambio muy repentino y contundente. Las empresas buscarán formas de ser lo más flexibles y proactivas posible ante problemas como éste, para poder mantener la continuidad de su negocio. El hecho es que en muchos sectores no tienen elección: la planificación de la continuidad de la actividad es un mandato para los bancos tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos, por citar sólo dos ejemplos.
Planificación de la suscripción con resultados
Ya venga impuesta por la normativa, por las fuerzas del mercado o por su propia visión empresarial, la planificación de la continuidad es esencial. Pero para respaldar su plan de continuidad, es fundamental disponer de las herramientas adecuadas para ejecutarlo.
Un ejemplo oportuno: En estos momentos, muchas empresas están sin duda apresurándose a publicar rápidamente nuevas políticas empresariales sobre el trabajo desde casa y los viajes, y también deben implantar procesos para gestionar las excepciones. A solución de gestión de políticas que automatiza gran parte del proceso, permitiendo a los directivos llegar rápidamente a personas concretas sólo con las actualizaciones que les conciernen, y capturar sus atestados, significa que las empresas pueden hacer frente a los riesgos que surgen de repente casi en tiempo real.
Tecnologías como automatización del flujo de trabajo pueden facultar a los departamentos jurídicos y de GRC internos, o a otros trabajadores que utilicen las herramientas de procesos que esos equipos han desarrollado en sus empresas, para hacer que el personal trabaje a distancia si existe la amenaza de infección, ya que ésta podría paralizar efectivamente las operaciones en la oficina.
Proporcionar las herramientas adecuadas antes de que se pidan
Corresponde a los proveedores de tecnología anticiparse a COVID-19 proporcionando a los usuarios soluciones de forma proactiva, incluso antes de que se las pidan. El equipo de Brian McGovern, de Mitratech, ha dado un ejemplo admirable al proporcionar a la comunidad de usuarios de TAP Workflow Automation dos flujos de trabajo gratuitos, cada uno de ellos listo para funcionar directamente desde la caja o personalizable a su gusto. Uno es para gestionar su Política de Solicitud de Viajes, el otro es un Rastreador de Trabajo Remoto para ayudar a RR.HH. a estar al tanto de cómo trabajan los empleados desde casa o fuera de la oficina. En un futuro próximo, él y su equipo dispondrán de más herramientas de este tipo.
Cuando una situación es tan fluida como la que estamos viendo con el coronavirus, este tipo de enfoque proactivo y agilidad operativa es vital para el éxito y la sostenibilidad de una empresa. Los costes y trastornos potenciales a los que nos enfrentamos pueden no tener precedentes, y probablemente no será la única vez que las empresas tengan que contar con este tipo de amenazas. Es posible que las tecnologías jurídicas y de GRC no puedan borrar esos retos futuros, pero pueden hacer mucho para mitigar los riesgos que plantean a la forma de hacer negocios.
