¿Ha pensado mucho en cómo se comporta en el trabajo? Sus acciones tendrán un impacto directo en sus compañeros de trabajo, lo que a su vez puede afectar a la cultura de la organización. Por ejemplo, si trata a todos los que le rodean con cortesía y respeto, estará contribuyendo a crear un entorno de trabajo más saludable y feliz.
Por otro lado, si maltratas a tus compañeros de trabajo o te dedicas a traicionar y chismorrear, estás contribuyendo a fomentar un ambiente hostil en el que escasean la confianza, la colaboración y la cooperación.
Además, tu comportamiento puede afectar la capacidad de tu organización para alcanzar sus objetivos estratégicos, que son las metas a largo plazo que espera alcanzar. Si tus acciones contribuyen a desarrollar una cultura positiva, tu organización podrá alcanzar mejor sus objetivos. Por el contrario, un entorno de trabajo lleno de desconfianza desenfrenada y comportamientos destructivos hace que sea difícil, si no imposible, lograr algo.
Ejemplos de cómo tu comportamiento puede afectar a los objetivos estratégicos
Veamos cómo algunos objetivos estratégicos específicos y cómo tu comportamiento pueden afectarlos:
- Aumentar la satisfacción del cliente: los clientes suelen formarse una opinión sobre una organización basándose en sus interacciones con sus empleados. Si contribuyes a crear un ambiente de trabajo hostil o disfuncional, también estás afectando negativamente a la actitud de tus compañeros de trabajo. Los clientes se darán cuenta de ello, lo que significa que estarán menos dispuestos a hacer negocios con tu empresa.
- Promover el aprendizaje continuo: La mayoría de las organizaciones comprenden el valor de ofrecer formación y oportunidades educativas a sus empleados. El aprendizaje continuo mejora el rendimiento de los trabajadores y ayuda a reducir la rotación de personal. Si usted minimiza continuamente la importancia de la formación ante sus compañeros de trabajo o la considera una pérdida de tiempo, les estará desanimando a tomarse en serio estos programas, lo que perjudicará a la organización.
- Mejorar la calidad: tanto si su empresa fabrica y vende productos como si presta servicios, ofrecer una calidad superior es esencial para seguir siendo competitivo. Si no da prioridad a la calidad de su trabajo, está contribuyendo a fomentar una cultura en la que se acepta como comportamiento adecuado hacer lo justo para salir del paso. Hoy en día, las organizaciones que se conforman con la mediocridad en lugar de aspirar a la excelencia quedan rápidamente relegadas.
- Reducción de gastos: casi todas las organizaciones buscan formas de reducir costes. Los comportamientos derrochadores, ya sea el robo de tiempo, el uso descuidado de los recursos o el gasto excesivo, suelen ser contagiosos: es solo cuestión de tiempo que se infiltren en toda la cultura y dificulten la consecución de unos resultados financieros saludables.
Cómo autocontrolar tu comportamiento en el trabajo
Aunque no siempre puedes controlar lo que dicen o hacen tus compañeros de trabajo, sí puedes controlar tu propio comportamiento y dar un mejor ejemplo. Algunas medidas que puedes tomar para contribuir a una cultura organizativa más saludable y productiva son:
- Evita los chismes: Es tentador «chismorrear» sobre otros empleados a sus espaldas, especialmente cuando formas parte de un grupo que hace lo mismo. Pero los chismes son uno de los comportamientos más destructivos en el lugar de trabajo: erosionan la confianza, minan la moral e inhiben la colaboración y el trabajo en equipo, todo lo cual puede impedir que la organización alcance sus objetivos.
- Sé respetuoso: no siempre tienes que estar de acuerdo con todo lo que hacen o dicen tus compañeros de trabajo. Sin embargo, esto no significa que debas faltarles al respeto. Menospreciar a tus compañeros de trabajo crea un ambiente hostil que complica mucho la colaboración y puede alejar a tu organización de sus objetivos estratégicos.
- Deja de perder el tiempo: el tiempo es el bien más valioso para cualquier trabajador. Aprovechar al máximo cada minuto de la jornada laboral aumentará tu productividad y servirá de ejemplo positivo para todos los que te rodean.
- No seas un acosador: acosar o intentar intimidar a otros empleados crea un ambiente de trabajo tóxico que afecta a todos, no solo a la víctima del acosador. El acoso no solo consiste en hacer comentarios amenazantes u ofensivos. También puede incluir acciones como ocultar información esencial a un compañero de trabajo o subordinado, socavar la capacidad de los trabajadores para desempeñar sus funciones laborales y excluir o aislar socialmente a un empleado.
- Deja de quejarte: quejarse constantemente es otro comportamiento perjudicial que puede extenderse rápidamente por toda la organización y, en última instancia, erosionar la cultura del lugar de trabajo. En lugar de quejarte de algo que no crees que esté bien, haz algo para corregir o mejorar la situación. Mejorarás tu vida y la de tus compañeros de trabajo. Además, al ayudar a convertir lo negativo en positivo, estarás ayudando a la organización a alcanzar sus objetivos estratégicos.
Nota del Editor: Este post fue publicado originalmente en Syntrio.com. En enero de 2024, Mitratech adquirió Syntrio, un proveedor líder de formación en ética y cumplimiento, prevención del acoso laboral y soluciones de denuncia anónima. El contenido ha sido actualizado desde entonces para reflejar nuestras ofertas de soluciones ampliadas, la evolución de las regulaciones de cumplimiento y las mejores prácticas en ética y gestión de riesgos.
